miércoles, 6 de mayo de 2009

Detalles Callejeros


Es muy gratificante y saludable el caminar para una persona. Bastante mejor seria siempre si se pudiera hacer por una verde pradera o por un buen arbolado, pero para los que tenemos la "desgracia" de nacer y vivir en Madrid, nos tenemos que conformar hacerlo por los barrios y calles que esta preciosa tiene por sus cuatro costados.

Yo no me atrevo a ensalzar o destacar más una zona o barrio, todos los lugares de este inmenso Madrid tienen su propio encanto. Si moderno e impactante es a la vista la zona moderna de la Cibeles hasta la Plaza de Castilla, no menos agradable por su antiguedad e historia es la llamada zona de los Austrias, en la que algunos de sus lugares nos trasladan a siglos pasados con tan solo pasear unos minutos por sus estrechas calles o al pisar los adoquines que la Plaza Mayor tiene, estos vetustos trozos de piedra, (la verdad, no se cuantos años llevan puestos) siembran el sufrimiento de aquellos que en sus pies tienen cualquier tipo anomalia, y creo que este duro empedrado ayuda a los caminantes a bajar el ritmo de sus pasos, para que sus ojos se recreen y no pierdan detalle alguno de la gran belleza que la Plaza Mayor atesora, pues se necesita bastante tiempo para asimilar los centenares de detalles historicos que todo el entorno de la bella Plaza contiene.
Suelo pasear bastante por las calles de Madrid, repito algunas veces los mismos itinerarios, pero todas la veces que transito por ellas descubro cosas que en mi pasear anterior no habia reparado en ello.
Cuando me acuerdo, casi siempre a mitad de mi andar, es cuando lo hago, y rectifico mi itinerario sin alterar el camino. ¿Como se puede hacer esto nos diremos? Pues muy sencillo, solo con cambiar de acera en la misma calle, aunque parezca mentira, todo es distinto a nuestro alrededor, hasta la gente me parece a veces que son diferentes y que sus andares son menos acelerados.

Si alguna vez me distraigo por algun acontecimiento inesperado que a surguido en la calle por donde voy, una colisión entre vehiculos, banderolas que se estan instalando anunciando algun evento en la Feria de Madrid,etc,etc, es tambien en esas contadas ocasiones cuando suelo tambien cambiar el ir siempre por la misma acera, ese variar en mi caminar hace que pueda estar más cerca de lo ocurrido para enterarme mucho mejor de que ha pasado instantes antes en esa calle.
Estos inesperados cambios en habituales paseos que practico los he adquirido de una buena amiga mia. Esta amiga mia al decirme como hacia ella sus paseos por las calles de Madrid, ha condicionado de tal manera mis paseos, que no tengo otro remedio que acordarme de ella cada vez que giro mis pasos para ir de una acera a la otra.

Esa extravagante constumbre que tiene, cosa que yo creo que es totalmente cierta, pues pienso que se debe a un leve desequilibrio metal que padece. Algo que yo considero natural, y que padecemos la mayoria de los que ya peinamos canas o lucimos una extensa calva debido a la acumulación de años.

Me explicó esta singular mujer, que ella solamente pasea por las calles cuando hace un radiante sol, y que suele hacerlo siempre por calles que tenga en una de sus aceras la presencia de tan bello astro, mania que yo ya he copiado para mis andanzas, y que desde entonces yo suelo practicarlo cuando me parece que mi cara debe recibir un poco de sol.
Pero no solo esta señora pasea por las aceras donde domina el sol, me explicó que dependiendo de la estación de año en la que estemos, sabe a que horas debe de salir de su casa para que en sus andares no le falte tan bella luminosidad, pues como todos conocemos, en una misma calle no da el sol siempre a la misma hora todos los dias del año.

Tiene perfectamente definidos sus horarios de caminatas dependiendo del mes que esté y con precisión matematica, me citó calles y horarios que ella suele frecuentar, (esta señora reside en la zona de la Plaza de Castilla) por si yo queria comprobar que lo que me aseguraba era cierto, pues sus itinerarios callejeros, nunca los a realizado si no le acompañan sus preciosos rayos del sol.

Identifica las calles ubicandolas correctamente en los puntos cardinales.
Las calles y avenidas que siguen un itinerario, Sur/Norte, y conociendo que la Puerta del Sol divide la numeración de las calles, todas estas calles que desde esta plaza se dirigen hacia el norte de Madrid, bien sean avenidas, paseos o calles, tendran siempre la numeración impar de sus edificios, en la acera que mira hacia el lado Este, (por ejemplo el Paseo de la Castellana) y siendo al contrario los numeros pares los que miren al Este para todas las calles que partan de la Puerta del Sol en sentido Norte/Sur, (como puede ser el Paseo del Prado)


Mucho más curioso aun me pareció otro detalle que me dio a conocer esta singular señora.
Muy seriamente me dijo, que conociendo que las calles de Madrid tienen su inicio o parten de la Puerta del Sol, las que tienen el sentido Norte/Sur, desde esa ubicación, a estas les da el Sol por las mañanas en la acera de los numeros pares, siendo al contrario, la acera impar, cuando ya ha pasado el mediodia, cuando esta lo recibe hasta el total ocaso del Sol, si no lo oculta antes algun edificio mucho más alto que esté en la otra acera.

Me detalló con precisión que las calles que su orientación es el de Oeste /Este, curiosamente en todas ellas por las mañanas da el Sol en las aceras impares, se entiende en todas las calles que parten de la Puerta del Sol, como por ejemplo la famosa calle de Alcalá, siendo en cambio en los numeros pares las que reciben los rayos solares si su situación es igual o parecida a la de la calle Mayor, sentido,Este/Oeste.
He comprobado repetidas veces y puedo añadir que cuando se va caminando por una calle, en esos dias de calor, en donde en una de sus aceras el sol revienta, esa ardiente luminosidad que sin remedio tenemos que recorrer, unos instintivamente cambian de acera, y otr@s sin embargo, (observenlo si se acuerdan de ello),instintivamente siguen andando por ella sin inmutarse lo más minimo.

Esto otr@s, si nos fijamos un poco, veremos como en sus rostros lucen un bonito color moreno.


Son personas a las que yo llamo adictas al sol, que por ser esclavos de sus encerrados trabajos tienen nulas posibilidades de captar algunos rayos del sol para que estos doren un poco sus caras. Creo que aprovechan siempre cualquier salida a la calle para gozar un poco del dorado resplandor para que este pueda tintar un poco su palida tez.


En más de una ocasione les he visto que lo hacen desde su propios coches, aprovechan sin disimulo alguno los minutos que obligadamente los semaforos nos piden, y entonces asoman sus caras por la ventanilla para recibir un poco de sol, pues piensan (y razón tienen) que hasta el fin de semana no tendran otra ocasión para que sus rostros esten un poco en contacto con la luz solar.

1 comentario:

  1. Esa técnica de ir siempre por la acera del sol me gusta, la voy a copiar :) aunque desgraciadamente, apenas voy andando, sino en el maldito coche de atasco en atasco.... :(

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