
Siento una extraña sensación cada vez que me enfrento a una conversación con una persona que me acaban de presentar. De siempre,(mis padres así me lo enseñaron) al principio espero pacientemente a que mi interlocutor en esa previa charla termine de exponer todo sus argumentos para yo poder responderle adecuadamente. Pero como a muchos de los mortales nos sucede, nuestro contrincante dialectico, animado sin duda por nuestro educado silencio se emociona de tal manera en todas sus exposiciones dialecticas, que consigue que nuestra paciencia se agote de forma tal, que uno no tiene más remedio que escudarse en un mutismo total para hacer saber al incasable orador, que no le estas concediendo ni el más minimo caso.
Esto que describo viene al caso porque estoy muy harto de ver en T.V. una cantidad de entrevistas y coloquios que a mi me parece, (como antes muy bien se decia) que esta forma de decirse las cosas, cara a cara, sin que nadie conceda a nadie un poco de tiempo para que defienda lo que él cree que debe argumentar a su contrincante, estos encuentros verbales no suelen discurrir nunca de una forma educada y sobre todo, algo correcta.
Esto que describo viene al caso porque estoy muy harto de ver en T.V. una cantidad de entrevistas y coloquios que a mi me parece, (como antes muy bien se decia) que esta forma de decirse las cosas, cara a cara, sin que nadie conceda a nadie un poco de tiempo para que defienda lo que él cree que debe argumentar a su contrincante, estos encuentros verbales no suelen discurrir nunca de una forma educada y sobre todo, algo correcta.
Estoy seguro que todos estos poco educados contertulios interrumpen deliberadamente al contrario cada vez que desean intervenir en la agria conversación para que no tengan prestas sus respuestas o argumentos. Esta estrategia da buenos frutos a estos avispados oradores, pues las prontas y mejores respuestas que han de pasar por las cabezas de sus contrincantes, estos las olvidaran o las cambiaran por otras mucho menos intencionadas, segun vaya subiendo el tono, y segun el argumento contrario vaya variando, y que con total seguridad, estos discurriran hacia otros derroteros mucho más agresivos.
He de reconocer que es bastante dificil mantener la mente lucida mientras tu interlocutor te martillea con una incansable y lamentable vervorrea.
Cuando esto me ocurre, cuando las explicaciones que mi interlocutor sin piedad me obliga a escucharle, entonces, despues de agotar mi gran paciencia con ese incansable orador, pongo en marcha el plan B, que no es sino poner repetidas veces mi vista a la parte de atras de mi interlocutor, para que este se percate que algo ocurre detras de él y se gire para comprobar que es lo que llama mi atención, de esa manera tan sencilla suelo evitar la mayoria de las veces el aguantar a un paliza dialéctico.
Cuando esto me ocurre, cuando las explicaciones que mi interlocutor sin piedad me obliga a escucharle, entonces, despues de agotar mi gran paciencia con ese incansable orador, pongo en marcha el plan B, que no es sino poner repetidas veces mi vista a la parte de atras de mi interlocutor, para que este se percate que algo ocurre detras de él y se gire para comprobar que es lo que llama mi atención, de esa manera tan sencilla suelo evitar la mayoria de las veces el aguantar a un paliza dialéctico.
No me suele fallar, como no tiene más remedio que dejar su lengua parada para fijar su vista a lo que ocurre detras de él, en ese preciso instante es cuando yo le cojo de uno de sus brazos, y le digo muy reposadamente, (este detalle es fundamental) que todo lo que me ha explicado me parece bastante bien, pero que tengo que dejarle porque he visto a una persona que estaba esperando.
Tengo que recomendar a todos, que a mí este plan siempre me ha dado buenos resultados
Tengo que recomendar a todos, que a mí este plan siempre me ha dado buenos resultados
Hablando se entiende la gente, (nunca peor dicho en estos tiempos que corren) no tengo más remedio que referirme otra vez a esas escandalosas y alteradas discusiones, con enfrentamientos que a veces suelen llegar a las manos, bien sean las que oimos por las emisoras de Radio, o en las que aguantamos, más que vemos, por las cadenas de T.V.
En el siglo pasado cuando yo era un mozo (sobre los años 50), eran consideradas como riñas de taberna o como discusiones que continuamente mantenia la clase obrera en los pasillos de sus casas y a traves del patio, posicionando a esta gente, los que se creian algo más cultos, que esa alterada manera de hablar era propio de personas de poca educación y con muy poca formación cultural.
Es tremendamente dificil en estos dias el poder tener una conversación apacible con nadie.
Y digo nadie, porque ya bien sea tu interlocutor,amigo, compañero o familiar, pongo como maximo cinco minutos despues de empezar las charlas, cuando las mismas se lian de manera brutal, se diga lo que se diga o se hable de lo que se hable.
Si la conversación gira sobre politica, a este tema (tratandose de amigos) solo le concedo dos minutos, si no termina antes de mala manera, porque uno de ellos ha insultado o despreciado al otro.
Si es otro tema como puede ser alguno de indole familiar, a este le aumento un minuto más, pero con el agravante de que uno de ellos siempre terminara la discusión diciendo que es el unico que se perjudica a la hora de prestar la atención especial que necesitan sus mayores.
Es tremendamente dificil en estos dias el poder tener una conversación apacible con nadie.
Y digo nadie, porque ya bien sea tu interlocutor,amigo, compañero o familiar, pongo como maximo cinco minutos despues de empezar las charlas, cuando las mismas se lian de manera brutal, se diga lo que se diga o se hable de lo que se hable.
Si la conversación gira sobre politica, a este tema (tratandose de amigos) solo le concedo dos minutos, si no termina antes de mala manera, porque uno de ellos ha insultado o despreciado al otro.
Si es otro tema como puede ser alguno de indole familiar, a este le aumento un minuto más, pero con el agravante de que uno de ellos siempre terminara la discusión diciendo que es el unico que se perjudica a la hora de prestar la atención especial que necesitan sus mayores.
Y si el tema de discusión que mantienen varios amigos es del dichoso Futbol. A este le puedo dar mucho más tiempo, pero aunque le diera varias horas para ponerse de acuerdo, necesitarian 200 más para que alguno de ellos admitiera las deportivas explicaciones que su contrincante le da.


Te has lucido Mcfly!! me ha gustado!!;)
ResponderEliminarEsta genial, me gusta la manera que tienes de contar las cosas !! sigue asi !!!
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